Feminicidio III: El caso de Berenice Martínez Hernández

Por: Luis Alfonso Fajardo

El pasado 29 de agosto de 2012, en la vereda Loma de Don Santos del municipio de Santa Bárbara Antioquia (Colombia), fue asesinada María Berenice Martínez Hernández. Según el Fiscal del caso, el asesinato fue presuntamente desatado por los incesantes señalamientos que realizaron habitantes de su comunidad en contra de la misma, se le acusaba de bruja y de realizar alguna clase de maleficio que ocasionaba el malestar y enfermedad de jóvenes y mujeres que habitaban la Vereda.

Los hechos ocurrieron la noche del 29 de agosto cuando al parecer dos hombres ingresaron a la humilde vivienda de Berenice, propinándole una golpiza y golpe contundente con un hacha en su cabeza, adicionalmente y como si lo anterior fuera poco, le arrancaron el cabello y le rociaron gasolina para finalmente quemarla en la cocina de su humilde vivienda, lugar que únicamente habitaba Berenice y sus seis (6) perros.

Aparentemente ninguno de los vecinos escucho ruidos sospechosos esa noche en la casa de Berenice.

6.1. Contexto

La población indica que lo sucedido se presentó porque Berenice era una bruja y había hechizado a algunas jóvenes de la comunidad, a través de alguna clase de maleficio que les generaba malestar, enfermedad y alucinaciones mediante las cuales veían a Berenice indicándoles que se quitaran la vida. De otra parte, cualquier clase de enfermedad o acontecimiento que se presentara dentro de la comunidad referente a convulsiones, alucinaciones y enfermedades eran obra de Berenice, conforme a lo manifestado por la población(1)

Berenice pertenecía a la Junta de Acción comunal desde 1998, sin embargo, en el año 2001 reclamó acerca de los resultados expuestas por los directivos de la Junta, ya que se acababa de finalizar un proyecto de vivienda financiado con aportes de cada uno de los vecinos y el dinero sobrante fue dividido entre los integrantes de la Junta, No obstante, a Berenice no le fue repartido ningún dinero. En consecuencia, Berenice sostuvo un altercado con el presidente de la Junta a quien le dijo que: “el asunto del reparto del dinero no se quedaría así”, hecho que dejó muy preocupado a los directivos, quienes manifestaron a sus familias el miedo que tenían a Berenice, pues la “bruja” podría hacer algo en contra de ellos.

La fama de “bruja” no tardó mucho en propagarse por toda la Vereda y más aún cuando Berenice fue acusada por una de las hijas del presidente de la Junta de no poder comer ya que cuando intentaba hacerlo, vomitaba y manifestó que cuando apagaban las luces veía a Berenice chuzando una muñeca en el abdomen, justo donde a ella le dolía.

Posteriormente, Berenice fue víctima de constantes acusaciones por parte de los miembros de la comunidad y cualquier situación que acaeciera dentro de la misma inmediatamente señalaban a Berenice como la causante, por ejemplo, un joven que convulsionaba y retorcía sus ojos debido a una enfermedad psiquiátrica señalaba a Berenice como la culpable de sus ataques.

En septiembre de 2011 otra joven, Tatiana Valencia, empezó a sufrir mareos y desmayos, los dedos apuntaron hacia Berenice. Los vecinos, armados de machetes, palos y piedras fueron a obligarla a quitarle hechizo. Cuando los policías llegaron, encontraron que el sacerdote del pueblo intentaba aplacar a la turba. Pero en medio la confusión, algunos dijeron que Berenice estaba buena para quemarla viva y darle un hachazo en la cabeza. Diego Cardona, esposo de Tatiana, estaba extraordinariamente furioso. No obstante, la realidad de Tatiana Valencia fue que su vientre crecía porque estaba embarazada. Su familia, sin embargo, no estaba para médicos y prefirieron llevarla a un rezandero forastero que recomendó darle “siete pelas” a la bruja. Y él mismo fue a la casa de Berenice a golpearla. La policía evito la situación y optó por llevarse a Berenice lejos de la Vereda por un tiempo al municipio de Santa Bárbara.

Sin embargo, en diciembre de 2011, Berenice decidió regresar a su comunidad, donde de nuevo iniciaron los rumores y de una forma más fuerte, además las jóvenes de la comunidad indicaban que las alucinaciones habían regresado y cada vez que la veían por la calle le lanzaban piedras y le gritaban “bruja”.

Los constantes señalamientos y ataques no cesaron y en marzo de 2012, de nuevo algunos de los acusados atacaron a Berenice, propinándole golpes en la cabeza, Berenice en ese momento no interpuso ningún tipo de demanda y estuvo en su casa durante varios días sin salir a la calle, por miedo a que la lastimaran de nuevo.

El brujo al que la familia de Tatiana Valencia acudió, era aparentemente más fuerte que Berenice e indicaba que venía a darle las “7 pelas” a la bruja para acabar con sus hechizos. Por lo anterior, el sobrino de Berenice antes había acudido a otros curanderos que iban a la Vereda a acusar a su tía y cuando lo hizo con uno de ellos, se fueron a los golpes, el curandero sacó un arma y le disparó cuatro veces. Sobrevivió, pero el curandero huyó.

Finalmente, la vida de Berenice acabó, cuando en la tarde del 29 de agosto la vieron jugando por última vez con sus perros en el patio. Dos días después, una hermana la encontró muerta quemada, en ropa interior y con la cara rota. Al buscar a la policía vio a Diego Cardona (Esposo de Tatiana Valencia), con un vendaje en una mano. Después de hacer el levantamiento del cadáver, los investigadores encontraron que la puerta de la casa estaba asegurada desde afuera. En el patio había una botella con trazas de gasolina, dos encendedores y dos collares que no eran de Berenice.

Los investigadores tienen la hipótesis principal de que esa noche al menos dos hombres entraron a la casa. Al parecer Berenice, al escuchar a sus perros ladrar, salió y fue recibida a golpes. Los regueros de sangre en el piso y la huella de una mano ensangrentada en la pared hablan de violencia. Los collares en el piso, tal vez de los agresores, señalan que Berenice forcejeó. Después de lastimarla, le echaron gasolina y le prendieron fuego, pero uno de los agresores se quemó también una mano. Berenice, desesperada, se arrancó la ropa y el pelo y entró a su casa para tratar de apagarse, pero los hombres le golpearon la cabeza con un hacha, al pie de un altar que Berenice había puesto a la virgen en su humilde cocina.

Después de recoger las evidencias, los investigadores comprobaron que Diego Cardona tenía en una mano una quemadura similar a las del cadáver. En la casa de Álvaro, (presidente de la junta de acción comunal), encontraron un libro de hechicería y hojas donde decían conjuros. En otra casa estaban los diarios de un vecino que contendrían información clave. En la casa de Berenice, en cambio, no había nada alusivo a la brujería. Solo encontraron estampas de la virgen y veladoras, como las de cualquier católico.

Las pruebas llevaron a los investigadores a capturar a siete personas.

1 Para la Fiscalía y para la hermana de Berenice (María Dolly Martínez), este hecho se presentó como consecuencia de las fuertes acusaciones que Berenice realizó a los directivos de la Junta de Acción comunal de la Vereda, pues ella los acusaba del manejo irregular de los fondos de la comunidad, toda vez que pedían cuotas de dinero que no se veían reflejadas en ninguna clase de progreso y por el contrario no contaban con justificación alguna.

 

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