No tengas miedo

*Marta Saenz Correa.

El miedo es con seguridad un sentimiento inherente al ser humano, que nos acompaña desde que nacemos hasta el mismísimo día de nuestra muerte; una emoción que nos produce una sensación desagradable provocada por la percepción de un peligro real, por una situación peligrosa que imaginamos que nos puede suceder en el futuro, o por el recuerdo de una situación peligrosa que vivimos en el pasado.

Por ello, aunque en ocasiones este sentimiento nos desborde, es importante saber convivir con él y aceptar que siempre nos acompañará en cualquier decisión que tomemos, para que este no nos paralice.  No es malo tener miedo de vez en cuando, porque nos evita inconvenientes, como estar alerta a los peligros que puedan llegar a ocurrirnos, entre otros. El problema radica en el momento en que ese temor nos paraliza, no nos deja avanzar y nos confina a una inmovilidad atroz que genera sentimientos de insatisfacción, angustia y depresión. Allí es cuando debemos tomar cartas en el asunto y ponernos en acción para no dejar que el miedo domine nuestra vida.

El miedo está presente en nuestra vida por una razón fundamental: supervivencia. Si no sintiéramos miedo de absolutamente nada, nuestra vida peligraría todo el tiempo. El miedo es como un aviso de que algo malo puede ocurrir, que te da un poco de tiempo para prevenirlo. El miedo, también te hace sentir incapaz y miserable, y a veces te lleva a olvidar todo lo que sí eres capaz de hacer. El temor opera como un gusano que te corroe por dentro y te lleva a percibirte como alguien que está atado de pies y manos, sin poder actuar. El miedo aparece sin permiso y se queda por mucho tiempo, hasta que tú te atrevas a hacer algo al respecto. Este miedo nos aleja se nuestras metas y de lo que queremos lograr, formando una barrera entre el lugar en donde estamos ahora y al que queremos llegar.

Nos decía Nelson Mandela: “No es valiente quien no tiene miedo sino quien sabe conquistarlo”. Los miedos son irracionales, tóxicos y nos limitan enormemente nuestro potencial. Haz lo que te da miedo, viéndolo como una oportunidad para salir de tu zona de confort y expandir tus oportunidades. Toma la decisión de cambiar y confía en ti. La única manera de liberarte del miedo es afrontándolo, no le des tanto protagonismo. La única manera de ser feliz es vivir sin miedos. Vencer el miedo asusta menos que sentirse impotente de por vida.

Autor: Observador Universal

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