Como cultivar tus relaciones personales

*Marta Sáenz Correa.

Todos hemos sentido alguna vez cierta pena por no saber gestionar de forma positiva una relación con alguien. Las relaciones personales no son fáciles, pero tampoco suelen ser tan difíciles como pensamos. No se nace con la capacidad o la incapacidad para establecer buenas relaciones, algunos no logran interactuar adecuadamente con los demás por timidez, y otros, en cambio, traen en su historia la impronta del conflicto, quizás por un entorno familiar en donde no había buenas relaciones. Las buenas relaciones personales son fruto del esfuerzo, y aunque algunas personas vienen al mundo mejor dotadas para interactuar fácilmente con los demás, todos tenemos algo que aprender. 

Las relaciones interpersonales te proporcionan una vida más feliz, un ambiente de trabajo más idóneo y un buen estilo de vida. Cuando nos relacionamos con los demás, deseamos dar, pero también recibir, escuchar y ser escuchados, comprender y ser comprendidos. Las dificultades están casi siempre relacionadas con la falta de valoración y apreciación que tenemos sobre nosotros mismos, o bien, con que no hemos aprendido a ver las cosas como el otro las ve y a respetar su punto de vista. La aceptación y reconocimiento de nosotros mismos, nos puede ayudar a superar estas actitudes negativas y mejorar la relación con otras personas.

Hay una serie de actitudes o de pequeños detalles que incrementan significativamente la calidad de las relaciones personales, gestos sencillos que hablan de nobleza y de buena disposición a los demás: Escuchar para comunicar correctamente. Las personas sentirán más empatía hacia ti, podrás expresar tus sentimientos, los demás te entenderán mejor y habrá menos espacios para las dudas. No construir relaciones solo porque las necesitas, es una actitud errónea. Si vas a construir una relación, hazlo con entrega y desinterés, nunca por necesidad.

También, sé sincero, para que las personas que estén a tu alrededor puedan valorarte tal como eres, sin mentiras, ni máscaras. Sonríe, muéstrese amigable, y espera encontrar lo mismo. La sonrisa derriba barreras, construye un clima emocional de amabilidad, contribuye a disminuir tensiones, y es gratis; un gesto que rompe el hielo e invita a la confianza. Finalmente, aprende a manejar la ira. Solo debes esperar a que parte de la energía que lleva la emoción se disperse lo suficiente como para transmitir el mensaje en la forma y el modo que es mejor para ti y después para la relación. Al mismo tiempo, transmitirás un mensaje de autocontrol y mostrarás respeto por ti mismo y por el otro.

Autor: Observador Universal

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