Que hay detrás del cinismo

Marta Saenz Correa.

El padre del cinismo moderno es Maquiavelo, el gran filósofo del poder al que se le atribuye la famosa frase: “El fin justifica los medios”, con lo que se exalta el hecho de que puede ser válida cualquier actuación que brinde beneficios individuales. Los comportamientos cínicos son perversos e introducirlos en las relaciones humanas hace que estas se vuelvan insanas: falsean los afectos, promueven las transgresiones soterradas, y estimulan la hipocresía.

El comportamiento cínico no es un recurso propio de una persona inteligente. En realidad, tras esas actuaciones se esconde la hostilidad y la actitud de quien no duda en herir a otros a través de la crítica y la comunicación agresiva. Las personas cínicas se enorgullecen muy a menudo de su afilado escepticismo, y son expertos en el arte de la desconfianza, en dirigirse a los demás con una sutil combinación entre la ironía y el desprecio, como si ello fuera un rasgo de elevado ingenio. De algún modo, podríamos equiparar al cínico con la persona sarcástica; rasgos que definen ese comportamiento en el que queda impregnada la burla, el desagrado y la crítica afilada que usa sofisticadas habilidades lingüísticas para invalidar al otro.

Detrás del sarcasmo o el cinismo, se esconden aspectos como la amargura, el negativismo desafiante, la baja motivación, la insatisfacción, el odio o incluso algún trastorno mental. El cinismo define a una persona que hace uso del desprecio para vulnerar, criticar o menospreciar el comportamiento o pretensiones de otras personas. Puede ser tóxico-despectivo y puede verse en esas personas que siempre están a la defensiva, que hacen un uso y un abuso extremo de las críticas y que, además, se decepcionan con gran facilidad porque defienden un idealismo utópico. La persona cínica es alguien que hace de la desconfianza su principal estandarte, es susceptible, incrédulo, quisquilloso, y despreciativo; y, son expertos a la hora de humillar y criticar a través del ingenio de la palabra. ¿Que hace que una persona se comporte como un cínico? Ese tipo de actitud se aprende, por la falta de confianza y seguridad, o como mecanismo de defensa frente a actuaciones que pueden ser vividas como hostiles cuando en realidad no lo son. Crecer en un entorno hostil, de violencia, y seguridad altera y distorsiona las creencias sobre la vida. El cinismo genera desconfianza y desesperanza, por lo cual es necesario repetir una y otra vez que otro mundo es posible.

Autor: Observador Universal

Comparte esta entrada en

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ir a la barra de herramientas