¡CLARO, QUE ESTA MAL HECHO!

multas millonarias, reclamos constantes, quejas por servicio, la realidad de uno de los operadores de telefonía móvil más grande de Colombia.

LAS VICTIMAS DE LAS FARC

En el proceso de paz que vive el gobierno Santos con las FARC en la Habana, se ha llegado a uno de los temas bisagra, un grupo de victimas han viajado a Cuba para hacer parte del proceso, la sorpresa es que de las 12 personas que van solo el 30 % es víctima de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.  Conozcamos quienes son las 12 personas que representan una parte vital del conflicto. TERESITA GAVIRIA: Es la representante de la Asociación Madres de la Candelaria, que lucha contra la desaparición forzosa en el conflicto armado, si nos remitimos al hecho puntual Teresita es víctima de los Paramilitares quienes secuestraron su hijo en la vía Medellín- Bogotá y jamás se volvió a saber de él. JUANITA BARRAGAN: Victima de reclutamiento forzado por las FARC a los 13 años, se desmovilizó y participa en varios programas del gobierno. MARISOL GARZÓN: Hermana del reconocido periodista y humorista Jaime Garzón, quien en 1999 fue asesinado por orden de Carlos Castaño, y tuvo representantes del DAS en el asesinato. GLORIA LUZ GOMEZ: Hermana de Leonardo Gómez, líder estudiantil desaparecido en 1983 en Bogotá y luego encontrado con signos de tortura. Pertenece a la asociación ASFADDES, son víctimas del Estado y el Paramilitarismo. ESAÚ LEMÚS MATURANA: Afrodescendiente desplazado del Choco y pertenece a la mesa nacional de victimas. REINEL BARBOSA CAJICA: Victima de las minas antipersonales, con discapacidad permanente de la Unión Meta. GABRIEL BISBICUS: Gobernador indígena del pueblo AWA, viven en medio del conflicto, han sido amedrentados y asesinados por los actores del conflicto. MARIA CHOLES: Victima de violencia sexual por varios actores del conflicto armado. MARLENY ORJUELA: Familiar de un primo secuestrado en la toma de Miraflores, fue liberado en el 2001, ella representa a ASFAMIPAZ. ESPERANZA URIBE: Esposa del juez Pablo Beltrán, asesinado durante la masacre de la Rochela, perpetrada por paramilitares y donde el Estado fue condenado por omisión y acción por la Corte Interamericana de Derechos Humanos. JESSICA HOYOS MORALES: Hija del sindicalista Jorge Dario Hoyos asesinado por paramilitares en Fusagasuga en 2001. CONSUELO GONZÁLEZ PERDOMO: Ex congresista que duró secuestrada por las FARC 7 años. Podemos ver que en el grupo de 12, hay representantes de todo tipo de violencia presentada en el conflicto armado colombiano, pero también queda claro que la mayoría de las personas que representan a las víctimas, sin desconocer en ningún momento sus historias y sufrimiento, no son victimas directamente de la guerrilla de las FARC. Pareciera que el gobierno de Juan Manuel Santos está interesado en visibilizar todos los actores y víctimas del conflicto, actitud loable, pero para que esto fuera realidad no deberían estar en la mesa representantes de los Paramilitares, del ELN, quienes han tenido participación en los actos de barbarie que nos han llevado más de 60 años de guerra. Claro sin olvidarnos del estado, que ha contribuido, pero lo que tenemos entendido no es que estemos en un proceso de reconciliación nacional, si no en un proceso donde la finalidad, eso esperamos, es que las FARC se reintegren a la sociedad, que dejen sus armas, y que los colombianos tengamos un actor menos del cual preocuparnos en esta guerra que nos desangra día a día. Llevar victimas de otros actores, en un proceso de paz con las FARC, no es darles la excusa perfecta para que intenten justificar su lucha y la forma como han violado los derechos humanos durante tantos años, que solo el 30% sea víctima directa de las FARC no es bajarle el perfil a los atropellos que ha cometido esta guerrilla a lo largo de la historia. Todavía no sabemos la posición de las FARC frente a las víctimas, es más nos han demostrado que no están seguros de ser victimarios, y se han burlado de personas que han sufrido sus vejámenes como el General Mendieta, Ingrid Betancourt y Clara Rojas a quienes no consideran victimas y según ellos mismos “ Los prisioneros de guerra” estaban en condiciones favorables durante su retención, esto me recuerda como la dictadura argentina decía que los retenidos estaban en campos de esparcimiento donde leían, reflexionaban y hacían deporte, cuando la realidad fue que eran torturados y asesinados. Esa es la posición que las FARC han mostrado ante el pueblo colombiano, ahora parece que el gobierno está dispuesto a cumplir con sus caprichos llevando la discusión a todo el conflicto, donde las FARC van hacer el papel de Robin Hood; Lo malo que se hizo, fue por el bien de la sociedad, en un proceso que no se ve solución cercana, y donde los comandantes y dirigentes de las FARC les conviene, están en un lugar neutral durmiendo, comiendo bien, sin la necesidad de correr en la selva colombiana esperando seguir el destino de Raúl Reyes o el Monojoy. Y sigue la duda, si se firma la PAZ ¿cuál va ser la política del post-conflicto?, como dice un refrán popular Dios Proveera.

La Comunicación en casa

  Por: Marta Saenz Correa   El dialogo es uno de los factores más importantes en las relaciones interpersonales, pero lo es todavía más en las relaciones de la familia. El aprendizaje del lenguaje es muy importante para la comunicación; los gestos, las miradas, la expresión de la cara, son elementos que pueden ayudar a comunicar sentimientos y motivaciones, y favorecen un clima familiar acogedor. La comunicación se basa en sentimientos, y en información tanto objetiva como subjetiva que transmitimos, recibimos y comprendemos, y que nos sirve para establecer contacto con las personas cercanas a nuestro entorno, para expresar y comprender lo que pensamos, y para unirnos. Cuando existe comunicación en una familia es probable que exista compañerismo, complicidad y un buen ambiente de unión y afecto en la casa, sin embargo lograrlo no es tarea fácil. El principal problema radica en que vivimos en un mundo donde la televisión, la radio, y el internet, no permiten que tengamos una sana comunicación con nuestra familia. Cuando nos sentimos solos, en vez de buscar a los padres, hermanos, o familiares, preferimos buscar en internet a personas desconocidas para compartir lo que nos sucede. La pregunta del millón, Compartes con tu familia, los sucesos más importantes que te pasan durante el día? Es en familia en donde nos sentimos refugiados, en donde podemos  comunicarnos con toda sinceridad sin preocuparnos si vamos a ser juzgados o criticados por los demás, en donde nos escuchan con amor y nos aceptan tal como somos. Es el lugar por excelencia para aprender a comunicarnos y expresar sentimientos de dolor, tristeza, pena, alegría, amor, etc. Si no nos comunicamos con todos los miembros de la familia, será mucho más difícil la convivencia. Es obvio que no existe una regla básica para la comunicación en el hogar, porque cada familia tiene sus particularidades, pero existen pautas lógicas que facilitan este proceso como son la voluntad, el interés, la disposición y la disponibilidad por parte de los miembros que la conforman para intentarlo. Recuerden que la forma fundamental de expresarse en familia es el dialogo, pero no es la única. A veces por exceso como por defecto, se producen distanciamientos entre la pareja y entre padres e hijos por no saber diferenciar entre dialogo y monologo, las mujeres somos expertas en propiciarlo cuando sometemos a la pareja y a los hijos a  interrogatorios incomodos. No nos equivoquemos, dejemos que el dialogo fluya. La doctora Margaret Mc Gavin propone algunas recomendaciones para lograr una comunicación abierta, efectiva y afectiva en casa: aprende a esperar, no fuerces las confidencias; aprende a escuchar; practica una actitud receptiva y demuestra un interés sincero, nada mata más la comunicación que el interrogar e interrumpir para exponer tu punto de vista; quita los distractores, apaga el celular, la televisión y el computador, con tus acciones demuestras a tu interlocutor que sus palabras valen más para ti que todos los mensajes ajenos; aparta un tiempo y espacio, concede a cada miembro de la familia la importancia que se merece en escucharlo. Hace énfasis la psicóloga, en no juzgar a tu familiar, si quieres que confíen en ti, acepta lo que la otra persona dice, y no pongas en tela de juicio su versión de los hechos; cuando te está abriendo su corazón, no es el momento de aconsejar para que haga las cosas de otra manera; comparte tus sentimientos, cuando compartas con tu pareja e hijos no tengas miedo de ex presar tus emociones, por ejemplo: sentía nervios, me dio rabia, estaba feliz. Identificar las emociones y hablar libremente de ellas ayuda a tu hijo a legitimar lo que siente y a compartir contigo; es importante medir tus palabras, grave error incluir a los hijos en los conflictos existentes entre la  pareja en búsqueda de consuelo y solidaridad; construye el hábito de compartir, generando confianza, para que tu pareja e hijos te busquen en sus dudas, alegrías y tristezas; es un privilegio contar con este acercamiento tan especial, valóralo y disfrútalo, puntualiza la profesional. Por su parte la psicóloga María Pérez Orozco, afirma que la comunicación en casa es fundamental para fortalecer la salud emocional de los niños, y nos comparte unos consejos para mejorar la comunicación en la familia: siempre que vayas a dar una información, intenta que sea de manera positiva, dando la mayor información que puedas; no intentes imponer tu criterio; no des mensajes contradictorios, procura que sean consistentes; si necesitas algo, pídelo claramente sin rodeos y sin que de la sensación de que estas escondiendo algo; escucha con interés y haz que los otros miembros de la familia también lo hagan y propongan, pide la opinión y el parecer de los otros para que se sientan importantes y muestres que de verdad te interesa su punto de vista. Mis amigos, les propongo otro propósito para el 2014, crear un clima en casa que facilite la comunicación con la pareja, los hijos y el resto de la familia.

Cartagena no pasó el año, Ineficiencia o CORRUPCIÓN?

  Por: Javier Porto- de la Mesa de fritos. En la última medición de “Cómo Vamos”, entidad del sector privado que mide la gestión de los mandatarios locales, Dionisio Vélez Trujillo y Cartagena se rajaron en temas tan importantes como la salud, la movilidad, la educación, la seguridad y otros aspectos de Cartagena. Con  relación al caso de la educación, la deserción ha sido tremenda, pues no se ha trabajado una política adecuada para lograr la permanencia de los estudiantes en las instituciones educativas. Sabiendo que este servicio es esencial para la consecución del desarrollo humano y social, no solo se ha hecho un  manejo inadecuado en la parte administrativa y la celebración de contratos onerosos en vigilancia y aseo de las instituciones, sino que también se ha descuidado la alimentación de los estudiantes. Pues, lo primero que debió asegurarse, es la de una alimentación como uno de los requisitos mínimos necesarios en nutrición. Ello era fundamental para lograr una mejor educación, toda vez que se sabe que el factor nutricional juega papel importante en la asimilación de los saberes. Pero es bien sabido que las manos de los políticos toman un carácter bien complicado a nivel de corrupción, ya que esta desvía su finalidad educativa y perjudica a quienes necesitan aprender. Pues esta tarea nunca se logra  con pésimos servicios y con poca calidad educativa. De allí los bajos  resultados de  las prueban con relación a la media nacional. Cuando hablamos de observar “la calidad educativa”, parece que esta palabra quedara grande en el sector, toda vez que ni los administrativos ni los docentes pareciesen conocerla. Por esta razón, en Cartagena se carece de infraestructura, tecnología, cualificación docente, dotación tecnológica, métodos, bibliografía y demás aspectos necesarios para lograr los requisitos mínimos indispensables para alcanzar la calidad en la educación, problemas que distan de estar en la mente de los dirigentes de esta ciudad. En torno al tema de la salud, en este último año su resultado ha sido desastroso. El detrimento ha sido grande en los servicios de primer, segundo, tercer y cuarto nivel de complejidad, por el cargamento de corrupción y de politiquería. Los mandatarios, adoleciendo del sentido humano, no ofrecen las soluciones idóneas y eficaces para esta problemática que aqueja a la ciudadanía. Sufren especialmente nuestros niños y adultos mayores, quienes cargan las consecuencias de este flagelo. Las clínicas de la ciudad están manejadas por personas que pareciesen ajenas o lejanas al sector salud. Desconocen de aspectos relacionados con la medicina. Imposibilitan muchas veces las funciones adecuadas de los médicos y paramédicos. Carecen de los requerimientos mínimos para ofrecer un servicio de calidad, a tiempo y eficiente. La ESE Cartagena de Indias está sitiada por varios gamonales distritales que hacen de las suyas con las drogas y la contratación. Donde más se observa este flagelo es en los corregimientos de Cartagena, con la ausencia de médicos generales, especialistas y personal paramédico. Sobre la movilidad podemos contemplar diariamente el calvario de los anuncios y más anuncios sobre la conclusión del mega proyecto de Transcaribe. Este, ya casi enciende las velitas del cumpleaños número 10 y nada de nada. Continúan los atrasos por sobrecostos y la ciudadanía tiene que conformarse con los trancones inacabables en el diario vivir. En seguridad, como lo afirma el Observatorio del Delito, los asesinatos ya casi doblan las estadísticas del 2013, convirtiendo a la Heroica Cartagena en una de las ciudades más inseguras y peligrosas de Colombia. Tiene todas las enfermedades, como las del fleteo, el pago de la coima a las bandas criminales por parte de los comerciantes de toda la ciudad y el raponeo por los mototaxistas. En la ciudad, los motoristas ya sobrepasan los 80 mil tal como sucede en Bogotá, Cali, Barranquilla y Medellín. Así las cosas, hay que tener una conciencia ciudadana para darle las soluciones precisas y sacar a Cartagena de Indias de esta situación tan difícil. Hay que elegir concejales y alcalde o alcaldesa con el conocimiento, la responsabilidad y la fuerza de cambio que reclama la ciudadanía, donde los valores primen y existan verdaderos muros de contención contra la corrupción. Porque hasta ahora, los órganos de control, como la Personería y la Contraloría Distrital, no son muros de contención, sino unos grandes adeptos de la canción de Shakira “ciegos, sordos y mudos”.

Quo Vadis Señor Ministro (La verdad de la carga tributaria)

Por: Fabián Gonzalo Pérez Cardona   El siete de agosto pasado el Presidente Santos notificó a los colombianos que las prioridades de su segundo mandato serán la paz, la equidad y la educación, objetivos loables que muchos compartimos sin que por ello podamos desconocer que la ejecución de dichos propósitos implicará inmensos recursos económicos, por lo que ineludiblemente el gobierno debe definir de donde saldrán tales recursos. El primer instrumento de que dispone un gobierno para financiar los gastos son los impuestos, los cuales constituyen un termómetro a través del cual se mide el concepto de equidad que prima en un estado en particular ya que es a través de este mecanismo como las democracias definen quienes aportarán los recursos para solventar las políticas públicas; es aquí donde se define sí las mayores cargas recaen sobre las rentas de trabajo o las rentas de capital; es aquí en donde se define sí los impuestos se pagan en virtud de los ingresos, el patrimonio o los consumos; en fin es aquí en donde se materializa la equidad tributaria que simplemente indica que los más ricos deben pagar más y los pobres pagan menos (principio de progresividad). Volviendo al caso colombiano, me refiero ahora al anuncio que hizo el Ministro de Hacienda en el Foro de Fedesarrollo llevado a cabo en la última semana de agosto de 2014, en el sentido de que el gobierno solo plantea presentar a consideración del congreso un reforma tributaria “ligera” a través de la cual se prorrogará el impuesto al patrimonio y se volverá a aplazar el desmonte del cuatro por mil o impuesto a las transacciones financieras. Normalmente un anuncio como este hubiera sido ovacionado por los empresarios presentes en cuanto implica despejar las tribulaciones acerca de las cargas para la financiación del posconflicto y prácticamente constituye un grito de continuidad en el estatu quo tributario que hoy existe. Contrario a lo que afirmo, las palabras del Ministro de Hacienda produjeron en el auditorio dudas y suspicacias al punto que el propio director de Fedesarrollo no tardó en manifestar que con una reforma tributaria como la propuesta solo se taparía la mitad del hueco fiscal del 2015 y otro dirigente gremial del sector financiero (ANIF) no dudó en expresar: “El peor error que podemos cometer es pensar en tres reformas tributarias: la que van a meter para tapar el hueco que hay en el 2015, la segunda para enfrentar los temas de salud y pensiones y la tercera para financiación del proceso de paz”. Como se observa, han sido los propios empresarios los primeros en dudar que las finanzas públicas de Colombia tengan el color rosa que el gobierno ha querido presentar y, por el contrario, se escuchan distintas voces que reclaman ir al fondo del problema para realizar una reforma tributaria estructural, lo que significa definir en quienes recaerán las nuevas cargas tributarias. En el contexto mencionado todo indica que el gobierno tiene el deber imperativo de presentar una reforma tributaria real y no cosmética como la que inicialmente presentó y es aquí en donde se conocerá su estirpe y talante; es ahora cuando sí el gobierno tiene la intención real de corregir las profundas inequidades del sistema tributario colombiano, que ilustro con información tomada de dos fuentes confiables: De acuerdo con el Informe “MINERÍA EN COLOMBIA” elaborado por la Contraloría General de la República en el año 2013 bajo la coordinación de Luis Jorge Garay, por cada $100 efectivamente pagados por las compañías mineras a título de impuestos entre los años 2007 y 2010, dichas compañías obtuvieron descuentos y deducciones tributarías equivalentes a $200. Sobre el papel la carga tributaría de dichas empresas es del 33% pero la tasa real terminó siendo del 10%; de manera semejante el estudio calcula que la tasa real de tributación para el sector de hidrocarburos fue del 10% y para el sector financiero del 2.5%. De acuerdo con Juan Ricardo Ortega, ex director de la DIAN, en un universo de 320.000 empresas contribuyentes del impuesto sobre la renta solo 3.500 pagan lo que les corresponde por impuestos y dichos pagos representan el 70% del total recaudado; en contraste con lo anterior las 316.500 empresas restante no tributan en forma correcta y 200.000 de ellas evaden de manera “muy grave” (El Tiempo, 16 de julio de 2014). Como se observa hay distintas voces autorizadas que alertan sobre las imperfecciones e inequidades del sistema tributario colombiano y obviamente son muy diversos los criterios que existen acerca de la manera de equilibrar las finanzas públicas de Colombia; para el Presidente de ANIF este hueco fiscal debe cubrirse mediante el incremento del IVA al 18% y el aumento de la tasa de tributación para los salarios altos; para otros analistas como Guillermo Perry, no sería aceptable que en una sociedad tan desigual como la nuestra las nuevas cargas recaigan sobre los ingresos de trabajo y no graven los ingresos de capital y para otros el gobierno está obligado a recortar gastos, lo que en palabras claras significaría incumplir sus promesas de campaña. Se concluye de lo expuesto que el gobierno se encuentra en una encrucijada tributaria pues no ha destapado sus cartas para hacer efectivos los anunciados criterios de equidad que lo inspiran, punto que deberá definirse al interior del gobierno en los próximos 15 días para que luego las reformas puedan cursar en el congreso; en otras palabras llegó la hora de las definiciones; llegó la hora de saber en cuanto se disminuirá el presupuesto de defensa en este cuatrienio ya que el Presidente indicó que su meta es lograr que el presupuesto de educación sea superior al de defensa; llegó la hora de conocer las propuestas del gobierno para eliminar las deducciones y descuentos que favorecen a ciertos sectores poderosos del país; llegó la hora de adoptar políticas novedosas y efectivas contra la evasión tributaria y por supuesto también llegó el momento de saber de qué manera enfrentará el gobierno a los lobistas profesionales que rondan el congreso

Medicamentos. Una garantía social universal.

Cada vez que se habla de salud, también se habla de los medicamentos químicos o biológicos; pero suele olvidarse que estos son universalmente una garantía para la salud y vida de la sociedad. En esta ocasión, se habla de la eventual reglamentación y control de precios de los medicamentos biológicos, esto es, aquellos de procedencia directa e indirecta (de extracción) de organismos vivos y los medicamentos biogenéricos o biosimilares a los medicamentos biológicos originales, como sucede con la hormona de crecimiento o eritropoyetina autorizada en España (tomado de www.elcomercio.es). En dicho aspecto discrepan la industria farmacéutica, las asociaciones de pacientes, los gremios médicos, las embajadas, la sociedad civil y la iglesia católica. Unos discrepan por su proyección e incidencia económica, por cuanto, se dice, que los medicamentos biológicos son el futuro de los medicamentos con gran incidencia en la explotación mundial (hoy la mitad de esta) e importancia económica nacional (de un costo de más de 3 billones) (tomado de el espectador del 13 de julio de 2014), donde toma gran trascendencia los biogenéricos. Si bien es cierto, que aún no existe unanimidad científica sobre la fabricación de los medicamentos biológicos, especialmente en Colombia, donde se reclama por parte de numerosos Galenos (como sucede con el Dr. Eduardo Rueda) una reglamentación estricta (tomado de Martín Uribe Arbeláez, en su tesis de maestría sobre medicamentos biológicos y biosimilares, ps. 134 y ss); también lo es que ello no limita sino que contribuye a la seguridad de dicha fabricación. Porque es bien sabido, que no solo la ciencia goza de una garantía constitucional, de tipo investigativo (tomado del observador universal de junio de 2014), sino que al mismo tiempo, la industria también goza de una garantía de iniciativa privada (art. 333, inc. 1º. C.Pol.) que le permite explotar los medicamentos. Sin embargo, suele olvidarse que ambas garantías se encuentran limitadas por una garantía social superior, de carácter ético, constitucional y universal. En efecto, se trata de una garantía ética consistente en la necesidad de que dichas actividades científica y económica, tengan por finalidad superior el bienestar de la humanidad. Además, se trata de una garantía constitucional, debido, de una parte, al derecho que tiene la sociedad en general a que toda actividad investigativa y económica se haga a favor de ella; y, de la otra, a la “responsabilidad social que le corresponde a los investigadores y negociantes de los medicamentos esenciales”. Pues así lo imponen la función y el interés social que deben proteger ambas actividades. Y también es una garantía universal, no solo para la protección que tiene la salud como institución de interés público y de acceso universal, reconocida constitucional (arts. 71, 2 y art. 333 y final de la C. Pol.) y globalmente. Así lo ha recomendado la Organización Mundial de la Salud (OMS), y la Acción Internacional para la Salud, en Latinoamérica y el Caribe. Sin embargo, para superar definitivamente los conocidos conflictos entre los derechos de la sociedad al acceso de los medicamentos esenciales y los derechos de patentes de las multinacionales, comienza a abrirse paso la tesis radical de “considerar a los medicamentos como bien público” a fin de evitar la propiedad privada de los mismos (Tomado de Martin Uribe. Tesis citada, ps. 85 y 136). Por consiguiente, la discusión que debe plantearse al público, es la de saber si tales controles a los medicamentos biogenéricos, solo deben beneficiar a la sociedad en su acceso y precios, o, por el contrario, solo deben beneficiar a las empresas multinacionales; o si deben garantizar lo primero a precios razonables que reconozcan a estas una compensación equitativa?